- La facilidad en la instalación: La instalación y mantenimiento termo eléctrico en Cambados es muy sencilla y es totalmente independiente de otros factores. No te va a influir si en tu barrio hay o no tuberías para el gas o si hay reparto de butano a la puerta de tu casa. Con el termo eléctrico solo precisas de un enchufe y del espacio para el mismo. Teniendo en cuenta la gran variedad de tamaños, siempre es fácil encajarlo. No obstante, hay que tener en cuenta que hay tamaños mínimos recomendados según el número de personas que vivan en el domicilio.
- El precio del termo: Los termos son realmente económicos y tienen una vida larga. Solo hay que realizar un pequeño mantenimiento. Con una revisión anual es suficiente para cambiar aquello que pueda estar desgastándose y prolongar así la vida del aparato, incluso puede ser una revisión cada dos años cuando el aparato es nuevo y está en interior. Un termo pequeño, para una vivienda en la que hay una o dos personas, puede costar menos de cien euros y ser de buena calidad. Y, bien cuidado, durará muchos años. El coste de la instalación y de las revisiones depende del fontanero, pero no se trata de un artículo caro ni en su compra ni en su mantenimiento.
- Se puede controlar el gasto de agua caliente. En muchas casas la pelea es constante por el tiempo que los chicos y chicas se pasan en la ducha. Esto, además de ser algo muy poco ecológico, incrementa la factura del gas y del agua. Con un termo, si se consume demasiada agua no dará tiempo a que caliente más, por lo que las duchas van a ser necesariamente cortas, sobre todo si no es un termo muy grande. Se controla de esta manera este aspecto sin necesidad de cerrar la llave del gas o del paso del agua.
- Al ser eléctrico, todo va en la factura de la luz. No se pagan facturas por luz y gas por separado. En cada pago siempre se tienen que abonar unos mínimos por lo que suele salir a cuenta que los consumos se agrupen en un solo concepto y se busque luego la mejor oferta en electricidad. El gas, cuando solo es para el agua caliente, no sale a cuenta, aunque resulte más económico cuando hay un consumo mayor, como calefacción.