Una mousse de rechupete 

Se acerca el cumpleaños de mi marido y estamos preparando algo un poco diferente. Normalmente cuando alguien cumple años en la familia compramos una tarta en una pastelería cercana que nos gusta mucho a todos. Vamos a tiro fijo porque están todas deliciosas y tienen mucha variedad. Pero este año, he pensado en algo diferente para sorprender un poco, porque seguro que él piensa que vamos a comprar la típica tarta de chocolate que al tanto le gusta. ¿Por qué no hacer algo nosotras mismas?

A mi hija le encanta cocinar y aunque todavía es un poco pequeña para meterse en según qué cosas ya va para Master Chef, que es uno de sus programas preferidos. Por mi parte no se puede decir que sea una experta cocinera. A mí me gusta más que me cocinen, pero en esta ocasión vamos a hacer una excepción. He pensado en una mousse de chocolate, aprovechando que mi marido es fanático del chocolate y que no parece algo muy complicado.

Lo primero que necesitamos son los ingredientes. Por supuesto, el chocolate, pero también la nata sin lactosa porque mi marido es intolerante. De hecho, una de las cosas que también nos gusta de la pastelería es que ofrecen alternativas para intolerantes y alérgicos y nuestras tartas siempre están hechas sin lactosa. Además de la nata, también usaremos pistachos según la receta que he buscado.

A priori todo parece bastante sencillo y mi hija puede colaborar en todos los pasos, casi que estoy pensando en dejarla a ella que lo haga todo… Bueno, yo al menos tendré que supervisarla. Con respecto al tipo de chocolate he tenido algunas dudas porque a mi marido le gustan todos, pero al final he optado por el chocolate puro que creo le va a dar más consistencia. Yo tampoco soy muy aficionada al dulce y en cuanto a nuestra hija, cuanto menos dulce, mejor.

Así que con la nata sin lactosa, el chocolate amargo y los pistachos de calidad suprema vamos a hacer una mousse de rechupete que seguro mi marido sabrá valorar, aunque eche un poco de menos las tartas de la pastelería…