CON LOS NIÑOS ME ENTIENDO MEJOR

Mientras hablaba el otro día con mis tíos me contaban que están pensando en redecorar la habitación de su hijo y para ello les recomendé que le pusieran unos estores infantiles en las ventanas de la habitación, algo que fue visto con agrado. Ya que normalmente mis recomendaciones son completamente ignoradas y nadie les da ninguna validez.

Durante toda mi vida me he dado cuenta de que mis opiniones no les importaban a nadie pero aprendes a morderte la lengua cuando otra persona en condiciones normales daría su opinión. Con el paso de los años aprendes a hablar solamente cuando te preguntan, porque para qué me voy a molestar en decir cosas que nadie está escuchando. 

Solamente dentro de mi círculo de amigos puedo dar mi opinión y ni aún así me escuchan muy a menudo. Llega un momento en que cada vez hablo menos, no porque no me guste hablar sino porque nadie quiere oír lo que tengo que decir. Supongo que llegará un momento en el que hablaré solamente con sí o no.

 

Esto me parece que empezó porque tengo una familia muy grande y durante muchos años fui el menor, después llegaron otros primos más pequeños pero creo que el daño ya estaba hecho. Cuando hay reuniones familiares mi sitio sigue estando en la zona de los niños aunque tenga más de cuarenta años, pero por lo menos a los niños no les importa las historias que les cuento e incluso les gustan, pero por el momento todavía no soy capaz de convencer a los hijos de mis primos para que vean las películas que les recomiendo, aunque estoy seguro de que acabarán entrando en razón y dándome las gracias por haberles recomendado esas películas. Hay dos de los niños que siempre me preguntan sobre un montón de cosas, pero me parece que cuando vuelva a verles ya habrán crecido y ya no les interese lo que les tenga que contar.

 

Con los hijos de mis amigos también me pasa, les gusta estar conmigo porque juego y me tiro por el suelo como hacen ellos y eso les llama mucho la atención.

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