Sin operación bikini 

¿Y ahora cómo pierdo yo los kilos de más en un mes? Así es imposible. La pandemia lo ha alterado todo, mi dieta también. En casa sin trabajar y viendo series y colgada de las redes no es fácil no acudir a la nevera cada dos por tres. Además, tal y como iba evolucionando la cosa yo pensé que las playas iban a cerrar todo el verano así que me dije: ¿para qué me voy a esforzar esta primavera si no tengo que lucir tipazo en verano? Pero resulta que las playas abren, aunque sea con restricciones.

Podéis decir que no tengo ninguna obligación de ir a la playa, pero si van todas mis amigas y la gente que conozco qué voy a hacer yo. A decir verdad, no soy un caso único en España ni mucho menos. A mucha gente le he pasado lo mismo, sobre todo los que estamos más acostumbrados a llevar una vida muy activa. Yo estoy acostumbrada a controlar bastante la alimentación, mirar las calorias yogur desnatado, no pasarme con la comida basura ni comer demasiado fuera de casa. Pero siempre me sentía tranquila porque me muevo mucho y el gimnasio, claro. Pero con la pandemia ni gimnasio, ni running ni nada de nada. 

Tuve la suerte (toco madera) de no perder el trabajo. Estuve en ERTE pero en la empresa nos aseguraron que en cuanto pasara lo peor volvíamos todos. Pero esos dos meses en casa fueron para mi terroríficos a nivel alimenticio. Sin mucho que hacer, arrasaba con la comida, sobre todo el primer mes cuando no se sabía muy bien hacia dónde iba todo. Me llegué a preocupar el día que volví a la báscula y vi aquello: hacía años que no pesaba tanto. 

Me deprimí bastante y decidí que había que acabar con aquella situación. Volver a mirar calorías yogur desnatado, volver a controlarlo todo no sería difícil me dije, pero estaba equivocada. Me sentí aún con mayor ansiedad, así que traté de organizar las comidas con un Excel pero tratando de darme algunos caprichos en momentos de bajón. Con todo, de operación bikini este verano, nada de nada: luciré cuerpo pandemia.