UN AMIGO MUCHO MÁS JOVEN

Desde siempre les he gustado a los niños y eso es algo que no puedo comprender, ya que a los adultos no es que les encante estar conmigo. Personalmente a mí también me gusta más estar rodeado de niños que de la gente de mi edad. Creo que es porque los niños me ven como a un igual y no como a un adulto que se pasa el día dándoles órdenes, por lo menos los hijos de mis amigos. Me gusta jugar con ellos todo el tiempo que puedo y además no tengo remilgos a la hora de tirarme por el suelo para poder jugar con ellos. Hay uno de los hijos de mis amigos con el que tengo una relación muy estrecha desde que era un bebé. Hasta a su madre le llama la atención lo cómodo que este niño se siente conmigo. Un día que le estaba distrayendo para que su madre pudiese darle tranquilamente la merienda, el propio niño me ofreció un trozo de su quesito, y su madre me dijo que nunca a nadie le había ofrecido nada de su comida. No es que sea un gran fan de los derivados de lacteos pero por no hacerle un feo al niño me comí el trozo de quesito encantado. Otro día que me llamaron sus padres para ir a la piscina que tienen y el niño se pasó jugando conmigo en la piscina toda la tarde, pasando olímpicamente del resto de invitados que estaban allí. Yo creo que a este niño lo que le llamó la atención de mi fue mi voz. Tengo la voz un poco rara y la gente muchas veces cree que estoy de broma poniendo otra voz. Esto le pasó a la hermana de un amigo mío cuando me conoció, que después de cenar toda la noche frente a mí me preguntó si estaba poniendo voces a propósito, y la carcajada que soltamos todos fue memorable. 

 

Ya hace unos cuantos meses que no veo al hijo de mi amigo, pero es que han tenido unos cuantos problemas en la familia y no he tenido muy fácil poder verle, hasta todavía no conozco a la nueva hija que han tenido. Tengo el resto de su vida para conocerla pero no creo que tenga la relación que tiene su hermano conmigo.

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